
Una constante es la búsqueda del éxito, de prestigio, de reconocimiento a escala social anteponiendo parámetros con la que se basa la sociedad y el desarrollo de su existencia ¿Bajo qué reglas las personas regulan sus vidas? ¿Qué objetivo les impulsa a seguir con absurdos prototipos y modelos predominantes? buscando la ansiada idealización de "gentes bien", superad@s de (idiotas) "progre", convirtiéndose en objetos de consumo al servicio del capital. El Bienestar como asociado a una posición económica, al status, vale decir arribismo en determinados sectores. Pero tod@s dirigid@s hacia el engranaje consumista teniendo como medio la publicidad.
Esta máquina de poder que es la publicidad nos tiene inmers@s en el mundo de la perfección, el ideario masculino y femenino estereotipado y eso solo como un ejemplo de los tantos métodos de inducción al consumo. Uno de los elementos constitutivos con la que cuenta es la mujer. La mujer consumidora ideal, además de producto de venta. La mujer al servicio del poder.
En nuestra cotidianidad observamos hasta el hastío una publicidad insistente con sellos sexistas, la exhibición de la mujer una de ellas, en anuncios publicitarios de tv, periódicos, revistas, radios; puesta clara a una condición histórica otorgada a la mujer-esclava del hogar. Es evidente la persistencia en los roles de género que suscita la publicidad mostrando en su mayoría a la mujer supuestamente como realizada, presentándola como un ser que debe obsesionarse por la blancura de la ropa, ser una perfecta cocinera o mantenernos entretenidas y preocupadas por la belleza y olvidarnos de las injusticias sociales. Esto responde a valores desiguales bajo consignas consumistas.
En la publicidad específicamente dirigida a la mujer suele filtrarse una concepción social que la considera como complemento del hombre (presentando al varón como eje de la existencia de su complemento) ser su amante, su servidora y su adorno, su pieza de caza y su trofeo.
Las cifras muestran un porcentaje mayoritario de consumo femenino, consumidora No 1, sin embargo la publicidad y el consumo se rige "en función de", es decir, que el consumo es en función del varón y no a la satisfacción propia, basta prestar atención a tan solo algunos anuncios como los productos de belleza, prendas, bebidas alcohólicas. Todo consumo "en función de - para agradar a" y esto llega a ser factor determinante de aceptación social ademas de estar bastante lejos de satisfacer las necesidades personales que requiere tod@ ser human@. La mujer disfruta porque el poder lo propone.
Al repasar en su amplia dimensión, la publicidad y los medios, reducen a las personas a seres autómatas y si bien es cierto no solo son afectadas las mujeres no se puede negar la situación de mercancía sexual y con ello la "rentabilidad" que les ha ofrecido la imagen femenina, LA DISCRIMINACIÓN ES LATENTE Y VISIBLE y ante esto no es posible tapar el sol con un solo dedo. Estamos íntimamente conducidos por el capital, por las desigualdades económicas y sociales pero no basta seguir el discurso y quedarse en el: "todo lo genera el capitalismo", es posible contrarrestar las estrategias del poder con acciones diarias, organizar un rechazo diario hacia su moda, hacia sus ideales de belleza y de perfección, contra las necesidades económicas que nos genera y que hace que caigamos en sus redes.
Nuestro odio que nace y crece naturalmente cuando somos objetos de manipulación, de humillación, cuando trafican con nuestras vidas... apunte y dispare contra quienes quieran adueñarse de nuestra autodefinición, de nuestros sueños, de nuestra libertad.
Esta máquina de poder que es la publicidad nos tiene inmers@s en el mundo de la perfección, el ideario masculino y femenino estereotipado y eso solo como un ejemplo de los tantos métodos de inducción al consumo. Uno de los elementos constitutivos con la que cuenta es la mujer. La mujer consumidora ideal, además de producto de venta. La mujer al servicio del poder.
En nuestra cotidianidad observamos hasta el hastío una publicidad insistente con sellos sexistas, la exhibición de la mujer una de ellas, en anuncios publicitarios de tv, periódicos, revistas, radios; puesta clara a una condición histórica otorgada a la mujer-esclava del hogar. Es evidente la persistencia en los roles de género que suscita la publicidad mostrando en su mayoría a la mujer supuestamente como realizada, presentándola como un ser que debe obsesionarse por la blancura de la ropa, ser una perfecta cocinera o mantenernos entretenidas y preocupadas por la belleza y olvidarnos de las injusticias sociales. Esto responde a valores desiguales bajo consignas consumistas.
En la publicidad específicamente dirigida a la mujer suele filtrarse una concepción social que la considera como complemento del hombre (presentando al varón como eje de la existencia de su complemento) ser su amante, su servidora y su adorno, su pieza de caza y su trofeo.
Las cifras muestran un porcentaje mayoritario de consumo femenino, consumidora No 1, sin embargo la publicidad y el consumo se rige "en función de", es decir, que el consumo es en función del varón y no a la satisfacción propia, basta prestar atención a tan solo algunos anuncios como los productos de belleza, prendas, bebidas alcohólicas. Todo consumo "en función de - para agradar a" y esto llega a ser factor determinante de aceptación social ademas de estar bastante lejos de satisfacer las necesidades personales que requiere tod@ ser human@. La mujer disfruta porque el poder lo propone.
Al repasar en su amplia dimensión, la publicidad y los medios, reducen a las personas a seres autómatas y si bien es cierto no solo son afectadas las mujeres no se puede negar la situación de mercancía sexual y con ello la "rentabilidad" que les ha ofrecido la imagen femenina, LA DISCRIMINACIÓN ES LATENTE Y VISIBLE y ante esto no es posible tapar el sol con un solo dedo. Estamos íntimamente conducidos por el capital, por las desigualdades económicas y sociales pero no basta seguir el discurso y quedarse en el: "todo lo genera el capitalismo", es posible contrarrestar las estrategias del poder con acciones diarias, organizar un rechazo diario hacia su moda, hacia sus ideales de belleza y de perfección, contra las necesidades económicas que nos genera y que hace que caigamos en sus redes.
Nuestro odio que nace y crece naturalmente cuando somos objetos de manipulación, de humillación, cuando trafican con nuestras vidas... apunte y dispare contra quienes quieran adueñarse de nuestra autodefinición, de nuestros sueños, de nuestra libertad.
L@S CREADOR@S DE NUESTRA PROPIA IDENTIDAD NO SERÁ OBRA DE NINGÚN CAPITALISTA.
Mayra Arroyo
"L@S QUE ESTÁN UNID@S POR UN PENSAMIENTO VITAL
POR UNA VOLUNTAD Y UNA GRAN PASIÓN COMÚN,
SON REALMENTE HERMAN@S; AUN CUANDO NO SE CONOZCAN."
MIJKAEL BAKUNIN
